Luis Barahona de Soto. Poemas

Barahona de Soto, Luis

Contra un poeta que usaba mucho de estas voces

 

Esplendores, celajes, rigoroso,

selvaje, llama, líquido, candores,

vagueza, faz, purpúrea. Cintia, ardores,

otra vez esplendores, caloroso;

 

ufanía, apacible, numeroso,

luengo, osadía, afán, verdor, errores,

otra y quinientas veces esplendores;

más esplendores, crespo, glorioso;

 

cercos, ásperos, albos, encrespado;

esparcir, espirar, lustre, fatales,

cambiar, y de esplendor otro poquito;

 

luces, ebúrneo, nítido, asombrado,

orna, colora, joven, celestiales…

Esto quitado, cierto que es bonito.

 

¿A quién me quejaré de mi enemiga?

¿A quién me quejaré de mi enemiga?

¿Al tiempo? No es razón, que me ha burlado.

¿Al cielo? No es juez de mi cuidado.

Ni al fuego, pues el fuego me castiga.

 

¿Al viento? Ya no escucha mi fatiga,

que está en mis esperanzas ocupado.

¿A Amor? Es mi enemigo declarado

y en condenarme piensa que me obliga.

 

Ya, pues ninguno de mi parte siento,

Filis ingrata, a ti de ti me quejo;

juzguen tus ojos, reos y testigos.

 

Y el tiempo, el cielo, el fuego, Amor y el viento

lloren mi muerte, pues mi causa dejo

en manos de mis propios enemigos.

 

 

No es tiempo ya crüel, que más te ascondas

No es tiempo ya crüel, que más te ascondas

ni pongas a mi bien más embarazos;

haz esta carta, como a mí, pedazos,

que ya no espero más que me respondas.

 

Ya estoy como el que en esas aguas hondas,

cansado de medir el mar a brazos,

soltó los flojos y cansados brazos,

la boca abriendo a las saladas ondas.

 

Vencido me ha tu cruel y duro pecho,

mas, pues mi fino amor no conociste,

no es mucho que me prives de esperanza.

 

Con esto solo parto satisfecho,

que cuando entiendas lo que en mí perdiste

tú misma me darás de ti venganza.