Francisco de Aldana. En fin, en fin.

En fin, en fin, tras tanto andar muriendo,

tras tanto varïar vida y destino,

tras tanto de uno en otro desatino,

pensar todo apretar, nada cogiendo;

 

tras tanto acá y allá, yendo y viniendo

cual sin aliento, inútil peregrino;

¡oh Dios!, tras tanto error del buen camino

yo mismo de mi mal ministro siendo,

 

hallo, en fin, que ser muerto en la memoria

del mundo es lo mejor que en él se asconde,

pues es la paga dél muerte y olvido;

 

y en un rincón vivir con la vitoria

de sí, puesto el querer tan sólo adonde

es premio el mismo Dios de lo servido.

Autor del audio: Víctor Villoria

Derechos reservados.